INCERTIDUMBRE

El reloj marcó su hora … ¿qué hora?

Las manecillas siguieron su curso, una tras otra.

El corazón palpitó, marcando el compás,

el reloj, el corazón y el tiempo pasaron.

El tren se detuvo, bullicio de gentes.

Y tú, allí.

De pie, tranquilo,

y yo allí, también de pie, algo menos.

Hubiera mordido tus labios.

Como paloma mis dedos se hubieran posado

en tu mano.

Tus manos, mis manos. Mis labios, tus labios.

El tiempo pasó, me fuí.

Incertidumbre.

El tiempo pasó, me llamaste.

El tiempo, tu y yo.

¿O tu, yo y el tiempo?

¡Qué importa!

Las manecillas siguen su curso, una tras otra,

El corazón sigue palpitando,

los trenes siguen pasando, alboroto y ruido.

Pero tu no estás allí, yo tampoco

Tu estás aquí, y ¡yo dónde estoy!

Incertidumbre

FUERZAS DE FLAQUEZA…..

Somos capaces de resistir casí, casí todo….. si tenemos a nuestro lado quien nos haga creer que vale la pena. "Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que me imparte poder……

¡Bendita gata!

¿La casualidad? ¿Un sexto sentido? Terminaba esta mañana de mirar la película “Indochina” en televisión cuando al desarrollo de la escena del encuentro entre la madre, espléndida Catherine Deneuve, y la hija, separadas largo tiempo por el encierro de esta en prisión, unas osadas lágrimas han asomado a mis ojos <emociones compartidas> para desaparecer rápidamente, enjugadas por la rasposa lengüecilla de mi querida gata Mompansié. ¡Cómo te quiero, gatilla mía!

MADRID: ¡TE QUIERO!

La conocí hace más de una década y ….. me enamoré. Lo nuestro, al menos por mi parte, fue un amor a primera vista. A ella también le gusté yo, lo sé. Pero por aquel entonces nuestro amor era imposible, nos separaban muchos kilómetros y también de alguna manera el idioma. Durante años pensé en ella, muchas, muchas veces. Pensaba que algún nos volveríamos a encontrar y entonces ya nada nos separaría.

Y como sucede en las historias de amor, como si de un relato de Corín Tellado se tratara…. así sucedió, un amigo/amante nos volvió a poner en contacto. ¡Albricias! Nos volvíamos a ver y esta vez … para siempre. No me cansaba de mirarla. Descubrir cada parte de ella era un deleite tanto verla al sol del amanecer como deslumbrante con el sol del mediodía y que decir bañada de oro con el ocaso. Cubierta con sus mejores galas de verde en primavera y verano o humilde y sencilla en los ocres y marrones del otoño y qué decir cuando estaba blanca con el manto de la nieve en invierno. Sí, de cualquier manera era magnífica. ¡Espléndida!

Pero como todo cuento tiene su parte negra, el nuestro también lo tenía. Conocí a la familia política: suegra y suegro, cuñados y cuñadas, tíos y tías, primos y primas y como se dice de todo hay en “botica”. Sin embargo durante un tiempo pudo más lo malo que lo bueno, pesó más lo negativo que lo positivo, al mirarla ya no sentía lo mismo que antes, algo pasaba. Y ella lo notaba, sus ojos no brillaban igual, su sonrisa ya no iluminaba como el sol…… me observaba con tristeza, la notaba infeliz.

Pero….. tantos años esperando estar juntos y ahora ¿se iba a perder? No era posible. Y el milagro sucedió cuando un día paseando se me presentó y bajo la forma de Cibeles me dijo: Eh noi! y me guiñó un ojo. Las hojas de los árboles del Paseo del Prado, que un gallardo manolo quiere arrasar, me susurraban: Yo no soy ellos. Cuando pensaba en abandonarla, los gatos castizos en los tejados de Lavapiés me maullaban: ¡maaaaaaaai! De modo que me planté, y la miré y metiendo mis pulgares debajo de mis axilas al tiempo que sacaba pecho la dije : MADRID T’ESTIMO!

“¿LOS AMORES IMPRUDENTES O LA PRUDENCIA DEL AMOR?”

Bueno, después de algunos días de espera, no por falta de razones para escribir, sino por falta de tiempo……. ¡Oh! la maldita falta de tiempo, de nuevo me encuentro aquí.

¿La razón? La conclusión de la lectura de la novela de Gustavo Martín Garzo, "Los amores imprudentes". No se trata de analizar el contenido, ni mucho menos, sino única y exclusivamente el título de la misma.

Creo positivamente, que si de algo no se puede prescindir cuando hablamos del amor es de la partícula "in/m" y no precisamente por qué esté de moda.

Ese sentimiento, especialmente cuando tiene que ver con lo que los griegos llamaban eros, merece llevar casi cualquier calificativo que lleve in: imprudente, insensato, imposible, ….. ¿más? ¿O no estáis de acuerdo? Cuantas veces nos hemos dicho: Si hubiera sido más prudente no me habría enamorado de….. por que somos diferentes, pensamos de diferente manera, nuestras metas en la vida no son las mismas, etc, etc, en qué estaría yo pensando, dónde tendría la cabeza, ¡qué poco prudente fui!. O, si hubiera sido más sensato, si hubíera sopesado más los pros y en los contras no habría tomado esta decisión, ¡Qué insensato fuí! ¿O nunca lo hemos pensado? .

Definitivamente, LOS AMORES SON IMPRUDENTES, deben serlo, por qué si hubiera prudencia ¿sería amor? Yo, pienso que no. Cuando el amor araña las fibras de nuestro córazon, si córazon, como si de una canción para quinceañer@s se tratara, desgarra esa cualidad de él, priva a nuestros sentimientos de la capacidad de razonar, de buscar razones, ¿os suena? je je, a ese cómo, cuándo, dónde y por qué sentido, y nos permite disfrutar de esos momentos de follie, de punto de locura que en defiinitva es el AMOR. Sí, a todas luces me hago abanderado de los amores imprudentes y rechazo por completo la prudencia del amor. ¿Y vosotros?

¿Por qué “Un día a la semana”?

¿Por qué le he puesto como título a este blog “Un día a la semana” , pues por el mismo motivo que “buscando razones”. Durante el transcurso de los siete días que tiene la semana, vamos recibiendo noticias, de eso ya se encarga la prensa o la televisión, unas mejores que otras, que de una forma u otra nos afectan ¡Ay quien diga lo contrario!. De ahí que, de todos los acontecimientos, noticias, sucesos y otros que tengan lugar durante la semana, veremos que se puede pensar y luego escribrir, intentaremos “buscar razones”. Pueden ser tantas cosas: una imagen, una frase, una acción, o incluso un deseo… de eso escribiremos y comentaremos, y por supuesto estáis invitados a aportar vuestro granito de arena si así lo deseáis.

Vamos a dar comienzo a la última semana de febrero, sólo dos días nos separan de un nuevo mes: marzo. Para muchos “ya será primavera en El Corte Inglés”, para otros será el fin de una época fría y triste, dando comienzo a mejores días. Para otros será un mes para recordar, entre los que me encuentro yo. ¿El motivo? Bueno, si no hay ninguna noticias más relevante podremos hablar de ello, dado que el día para recordar es el primero del mes, el día uno. Seguro que quien lea por primera vez este blog dirá ” ¡¿Algún acontecimiento más importante?! haciendo un arco con la ceja, vamos sí, enarcando una ceja…….

Pero no adelantemos acontecimientos, dentro de siete días nos volvermos a encontrar y será el momento para ver a qué podemos “buscar razones un día a la semana”. Hasta entonces intentad ser felices.