INCERTIDUMBRE

El reloj marcó su hora … ¿qué hora?

Las manecillas siguieron su curso, una tras otra.

El corazón palpitó, marcando el compás,

el reloj, el corazón y el tiempo pasaron.

El tren se detuvo, bullicio de gentes.

Y tú, allí.

De pie, tranquilo,

y yo allí, también de pie, algo menos.

Hubiera mordido tus labios.

Como paloma mis dedos se hubieran posado

en tu mano.

Tus manos, mis manos. Mis labios, tus labios.

El tiempo pasó, me fuí.

Incertidumbre.

El tiempo pasó, me llamaste.

El tiempo, tu y yo.

¿O tu, yo y el tiempo?

¡Qué importa!

Las manecillas siguen su curso, una tras otra,

El corazón sigue palpitando,

los trenes siguen pasando, alboroto y ruido.

Pero tu no estás allí, yo tampoco

Tu estás aquí, y ¡yo dónde estoy!

Incertidumbre

Leave a Comment